REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
TRIBUNAL TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MIRANDA, CON SEDE EN OCUMARE DEL TUY

EXPEDIENTE: Nº 2585-10.

PARTE DEMANDANTE: MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, venezolano, mayor de edad y titular de la cédula de identidad Nº V-2.575.827.

APODERADOS JUDICIALES DE LA PARTE DEMANDANTE: Abogados PEDRO JOSE URIOLA, LUIS MANUEL PIÑANGO y MARIELIZA PIÑANGO BULOZ, Inpreabogado Nros° 361, 9.748 y 63.069.

PARTE DEMANDADA: CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, venezolano, mayor de edad y titular de la cedula de identidad Nº V-6.967.584.

APODERADOS JUDICIALES DE LA PARTE DEMANDADA: Abogados ENRIQUE JOSE VARGAS SALGUEIRO y GUSTAVO ADOLFO VARGAS SALGUEIRO, Inpreabogado Nros° 104.020 y 45.731.

MOTIVO: SIMULACIÓN DE VENTA
NARRATIVA:
Se recibió por ante este Tribunal, en fecha 08 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), demanda por SIMULACIÓN DE VENTA, interpuesta por el ciudadano: MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, venezolano, mayor de edad y titular de la cédula de identidad Nº V-2.575.827, contra el ciudadano CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, venezolano, mayor de edad y titular de la cedula de identidad Nº V-6.967.584.
En este estado, el Tribunal pasa a narrar los hechos de forma discriminada, según las actas procesales cursantes en el presente expediente:
Cursa al folio 19, de fecha 11 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), admisión de la demanda.
Cursa al folio 20, de fecha 15 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora solicito que sea librada la correspondiente compulsa.
Cursa al folio 21, de fecha 15 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora solicito el desglose y resguardo del documento marcado con la letra “D”, consignado junto con la demanda.
Cursa a los folios 22 al 25, de fecha 17 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), auto mediante el cual, se ordena librar la respectiva compulsa junto con comisión.
Cursa al folio 26, de fecha 17 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), auto mediante el cual se ordena el desglose y resguardo del documento solicitado por el apoderado actor.
Cursa a los folios 27, fecha 18 de Noviembre del Dos Mil Diez (2010), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora expone que recibe la compulsa librada.
Cursa a los folios 28 al 34, de fecha 09 de Diciembre del Dos Mil Diez (2010), se da por recibida resultas de la comisión, librada en fecha 08-12-10.
Cursa a los folios 35 al 51, de fecha 18 de Enero del Dos Mil Once (2011), escrito de contestación con sus anexos.
Cursa al folio 52, de fecha 16 de Febrero del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora, consigna escrito de pruebas.
Cursa a los folios 53 al 56, de fecha 17 de Marzo del Dos Mil Once (2011), auto mediante el cual, se ordena agregar a los autos el escrito de promoción de pruebas presentado por la parte actora.
Promoviendo: Documentales:
Promueve Documento de Venta de Acciones.
Promueve Documento Privado.
Promueve Experticia Grafotecnica.
Cursa al folio 57, de fecha 23 de Marzo del Dos Mil Once (2011), auto mediante el cual se admiten las pruebas promovidas por la parte actora.
Cursa a los folios 58 al 61, de fecha 25 de Marzo del Dos Mil Once (2011), acto de nombramiento de expertos grafotecnicos, así mismo las boletas de notificación libradas para los expertos designados.
Cursa al folio 62, de fecha 30 de Marzo del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, el ciudadano RAYMOND ORTA, titular de la cedula de identidad Nº V-9.965.651, experto grafotecnico designado se da por notificado y acepta el cargo el cargo.
Cursa al folio 63, de fecha 30 de Marzo del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, la ciudadana LILIANA GRANADILLO, titular de la cedula de identidad Nº V-6.280.164, experto grafotecnico designada se da por notificada y acepta el cargo.
Cursa al 64, de fecha 30 de Marzo del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, la ciudadana LILIANA GRANADILLO, titular de la cedula de identidad Nº V-6.280.164, experto grafotecnico designada solicita credencial y la entrega del documento que se encuentra en resguardo.
Cursa al folio 65, de fecha 30 de Marzo del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, la ciudadana MARÍA SÁNCHEZ MALDONADO, titular de la cedula de identidad Nº V-4.277.970 experto grafotecnico designada se da por notificada y acepta el cargo el cargo, así mismo solicita credencial.
Cursa a los folios 66 al 69, de fecha 04 de Abril del Dos Mil Once (2011), auto mediante el cual, se ordena la entrega del documento en resguardo a la ciudadana LILIANA GRANADILLO, titular de la cedula de identidad Nº V-6.280.164, experto grafotecnico designada, así mismo se libran las credenciales solicitadas.
Cursa al folio 70, de fecha 11 de Abril del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, la ciudadana LILIANA GRANADILLO, titular de la cedula de identidad Nº V-6.280.164, experto grafotecnico expone que recibe las credenciales libradas y el documento solicitado.
Cursa a los folios 71 al 84, de fecha 13 de Abril del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, los ciudadanos MARÍA SÁNCHEZ MALDONADO, LILIANA GRANADILLO CORONADO y RAYMOND ORTA MARTÍNEZ, titulares de las cedulas de identidad Nrosº V-4.277.970, V-6.280.164, y V-9.965.651, consigan dictamen grafotecnico constante de once (11) folios útiles y anexos.
Cursa al folio 85, de fecha 05 de Mayo del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora solicito copias simples de los informes consignados por los expertos.
Cursa al folio 86, de fecha 12 de Mayo del Dos Mil Once (2011), auto mediante el cual, se ordena librar las copias solicitadas.
Cursa al folio 87, de fecha 31 de Mayo del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora expone que recibe las copias simples solicitadas.
Cursa a los folios 88 al 95, de fecha 28 de Junio del Dos Mil Once (2011), diligencia mediante la cual, el apoderado judicial de la parte actora consigna escrito de informes.
Cursa al folio 96, de fecha 29 de Junio del Dos Mil Once (2011), auto mediante el cual, se dice “Visto” y se declara el presente juicio en estado de sentencia.
MOTIVA
Estando el Tribunal en la oportunidad de dictar sentencia en este juicio, hace previamente las siguientes consideraciones:

ALEGATOS DE LA PARTE ACTORA:
La parte actora demando en los siguientes términos: En fecha 31 de agosto de 2004, en su condición de propietario de setecientas ochenta y cinco (785) acciones de la Sociedad Mercantil “AGROPECUARIA EL ENCANTO”, C.A.,” le hace una venta de trescientas catorce (314) acciones por su precio nominal de un mil bolívares (Bs. 1,000) cada una, a su hijo CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, quien acepta la venta por el precio nominal ofrecido, el cual dice pagar, en ese acto, en dinero efectivo, asumiendo la condición de socio de la referida Sociedad Mercantil, haciéndose el respectivo traspaso en el libro de accionistas, igualmente señalo que el actor es propietario de ochocientos once (811) acciones, de la Sociedad Mercantil “AGROPECUARIA JABILLALITO”; C.A.; donde también hace una venta de trescientas veinticinco (325) acciones por valor nominal de un mil bolívares (Bs. 1,000) cada una, que constituye la totalidad del capital social suscrito y pagado de la prenombrada Sociedad Mercantil, a su hijo ciudadano CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, quien acepto dicha venta por el valor nominal ofrecido y dice haberlo pagado en dinero efectivo, asumiendo la condición de socio de la mencionada Sociedad Mercantil, y haciéndose el respectivo traspaso en el libro de accionistas. Ahora bien, la parte actora expresó que las ventas de las acciones antes señalada no son verdaderas, por cuanto a su decir, existe un contradocumento suscrito por las partes de fecha 31 de agosto de 2004, mediante el cual dice que la cesión de acciones de las Sociedades Mercantiles “AGROPECUARIA EL ENCANTO”, C.A.,” y “AGROPECUARIA EL JABILLALITO, C.A.,” que por el valor en libros me ha hecho mi legitimo padre MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, mayor de edad, casado, de profesión ganadero y titular de la cedula de identidad Nº V-2.575.827, según actas de asambleas extraordinarias realizadas en fecha 31 de agosto del corriente año, es una venta simulada, de simulación absoluta y fue hecha con el fin de proteger los derechos e intereses del cedente. Demanda para que el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, convenga en la verdad de los hechos narrados en el libelo, así mismo para que convenga, y en su defecto sea declarado por el Tribunal, en los contratos de venta de acciones de las Sociedades Mercantiles“AGROPECUARIA EL ENCANTO”, C.A.,” y “AGROPECUARIA EL ENCANTO”, C.A.,” son simulados, de simulación absoluta, tal como lo expresa el contradocumento consignado junto con el libelo, estima la demanda en SEISCIENTOS CINCUENTA MIL BOLÍVARES (Bs. 650,00).
ALEGATOS DE LA PARTE DEMANDADA:
Niega, Rechaza y Contradice, Impugna y Desconoce la presente acción de simulación de venta, ya que de las acciones que se especifican en el libelo realizadas a su favor, fueron reales, ciertas, no simuladas, legales y acorazadas desde su inicio.
Niega, Rechaza y Contradice, Impugna y Desconoce, el supuesto y mal llamado Documento Privado, y que fuera firmado por su persona.
Niega, Rechaza y Contradice en convenir ni admitir la supuesta verdad de los supuestos hechos narrados en la demanda, por cuanto tales hechos son falsos de falsedad absoluta.
Niega, Rechaza y Contradice que convenga ni admita que las ventas de acciones hechas a su favor sean, simuladas, al contrario, tales ventas son legales, reales, perfectas y ciertas; acorazadas y protegidas por el principio de legalidad y por haberse cumplido y consumado en ellas todos los requisitos establecidos en la ley para su perfeccionamiento.
Según el principio de Exhaustividad previsto en el artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, que obliga a los jueces a valorar y analizar todas cuantas pruebas fueran producidas en Juicio, a tal efecto este Tribunal pasa a valorar cada una de las pruebas promovidas por las partes:
PRUEBAS DE LA PARTE ACTORA:
• Copia certificada marcada con letra “B” emanada del Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital y Estado Miranda, inscrito en el tomo 152-A-Pro, N° 44 del año 2.004, concerniente a la partición de nota y acta de Asamblea Extraordinaria de las acciones del 31 de agosto de 2.004, correspondiente a la Sociedad Mercantil “Agropecuaria el Encanto, C.A”, inscrita por ante la Oficina de Registro Mercantil el 19 de junio de 1.978, bajo el numero 33, tomo 71-A; en el que se evidencia que el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, en su condición de propietario de setecientas ochenta y cinco (785) acciones de la prenombrada compañía, con un valor nominal de Bs. 1.000,00 cada una, la que representa la totalidad del capital suscrito y cancelado; le otorgó en venta la cantidad de trescientas catorce (314) acciones, por el precio nominal de MIL BOLÍVARES (Bs. 1.000,00), cada una a CARLOS MANUEL SUAREZ, el cual dice pagar en dinero efectivo, asumiendo la condición de socio del Sociedad Mercantil, haciéndose el respectivo traspaso en el libro de accionista de conformidad con el articulo 296 del Código de Comercio. Ahora bien, tal instrumento no fue tachado ni desconocido su firma en la oportunidad legal y por lo tanto se tendrá como reconocido en tomar lo dispuesto en el articulo 438 y 440 del Código de Procedimiento Civil, y los artículos 1357 y 1.360 del Código Civil, por lo que quien aquí sentencia le otorga Pleno valor probatorio. Y ASI SE DECIDE.
• Copia certificada emanada del Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital y Estado Miranda, inserto bajo el N° 69, tomo 171-A-Pro, de fecha 28-10-2.004, en la que se dejo constancia nota y acta de asamblea general extraordinaria del 31-08-2.004 correspondiente a la Sociedad Mercantil “Agropecuaria Jabillalito, C.A” inscrita el 20 de junio de 1.978, bajo el N° 82, tomo 51-A, en el que se evidencia que el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, como propietario de ochocientos once (811) acciones, con valor nominal de un mil bolívares (Bs. 1.000,00) cada una, que constituyen la totalidad del capital social suscrito y pagado de la sociedad Mercantil, le otorgó en venta al ciudadano CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, trescientos veinticinco (325) acciones por el valor nominal de Bs. 1.000,00, por cada acción, es decir un total de trescientos veinticinco mil bolívares (Bs. 325.000,00), quien acepto dicha venta, quien acepto la venta por el valor nominal ofrecido y dice haberlo pagado en dinero efectivo, asumiendo la condición de socio de la Sociedad Mercantil, haciendo el traspaso en el libro de accionista, de conformidad con el articulo 296 del Código de Comercio. Ahora bien, tal instrumento no fue tachado ni desconocido su firma en la oportunidad legal y por lo tanto se tendrá como reconocido en tomar lo dispuesto en el articulo 438 y 440 del Código de Procedimiento Civil, y los artículos 1357 y 1.360 del Código Civil, por lo que quien aquí sentencia le otorga Pleno valor probatorio. Y ASI SE DECIDE.
• Copia certificada marcada con letra “D” de documento en el que se evidencia que el ciudadano CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, titular de la cedula d identidad N° 6.967.584, declara que la cesión de acciones de las sociedades mercantiles “Agropecuaria El Encanto C.A” y “Agropecuaria Jabillalito C.A”, que por el valor en libro le realizo su padre MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, titular de la cedula de identidad N° 2.575.827, según actas de Asambleas extraordinaria realizada en fecha 31-08-2.004, es una venta simulada, de simulación absoluta y que fue hecha con el fin de proteger los derechos e intereses del cedente de conformidad con el articulo 1.362 del Código Civil. el cual esta juzgadora le otorga pleno valor probatorio. Y ASI SE DECIDE
• Experticia grafotécnica sobre la autenticidad de la firma del demandado en el documento marcado con letra “D”. Ahora bien, dicha peritación arrojo que existe identidad de producción con respecto a las firmas examinadas; en conclusión la firma cuestionada corresponde a la firma autentica de la misma persona que se identifico como Carlos Manuel Suárez Bolívar, quien suscribió los documentos indubitados. Por lo que quien aquí sentencia le otorga pleno valor probatorio a dicha experticia. Y ASI SE DECIDE.
PRUEBAS DE LA PARTE DEMANDADA:
La parte demandada no ejerció su derecho de promover pruebas.
Ahora bien, esta Juzgadora debe hacer las siguientes consideraciones:
Los tratadistas de derecho civil Planiol y Ripert señalan que: “Hay simulación, cuando se hace conscientemente una declaración inexacta o cuando se hace una convención aparente, cuyos efectos son modificados, suprimidos o descartados por otra convención contemporánea de la primera y destinada a permanecer secreta”.
El profesor Héctor Cámara en su obra “Simulación en los Actos Jurídicos”, señala que el acto simulado consiste “... en el acuerdo de partes, de dar una declaración de voluntad a designio divergente de sus pensamientos íntimos, con el fin de engañar inocuamente, o en perjuicio de la ley o de terceros, llamándose simulación al vicio que afecta al acto”.
Por su parte, el autor colombiano Antonio Rocha, en su obra “De la Prueba en Derecho”, señala que la simulación “Consiste en celebrar públicamente un acto o contrato, pero al mismo tiempo celebrar con la misma persona un acto secreto que adicione, modifique, altere o descarte los efectos del acto público aparente. Suele llamarse al acto público aparente u ostensible y al acto secreto privado, oculto o disimulado”.
La simulación vendría a ser pues, la discrepancia consciente entre lo declarado y lo realmente querido por las partes, con el fin de engañar a terceros o incluso, para sacar ventajas ante la ley.
La actora, con ánimo de precisar mejor su acción, la ha calificado como de simulación absoluta.
La Simulación Absoluta: ("simulatio absoluta") supone haberse creado la apariencia de un negocio y, en verdad resulta que no se quiso dar vida a tal negocio, sino tan sólo a su apariencia engañosa; se oculta la carencia de la causa. La denuncia de esta simulación lleva a que se declare la inexistencia o nulidad del negocio, por carencia o falsedad de la causa (arts. 1.261 y 1.275), como ya se apuntó en el primer apartado de este fundamento jurídico; aunque para acreditar tal simulación habrá que desvirtuar la presunción legal de su existencia (art. 1.277 C.C.)
La propia jurisprudencia, respecto la simulación absoluta, ha declarado en la Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de febrero de 1.994 que "la simulación total o absoluta, simulatio nuda, contraventora de la legalidad, implica un vicio en causa negocial, con la sanción de los artículos 1.275 y 1.276 del C.C. y, por tanto, la declaración imperativa de nulidad, salvo que se acredite la existencia de otra causa verdadera y lícita (Sta. T.S. de 28 de Abril de 1993)"; y en un tipo u otro, simulación absoluta o relativa, la forma de determinarla es por medio de la prueba de indicios o presunciones del artículo 1.253 del Código Civil (vid. Sts. del T.S. de 8 de julio de 1.993 y 25 de mayo de 1.995, esta última importante respecto al tema de la intención de los contratantes), declarando la sentencia del Tribunal Supremo de 27 de febrero de 1.998, fundamento jurídico quinto, que "la necesidad de acudir a la prueba de presunciones a que se refiere el art. 1.253 del Código Civil para apreciar la realidad de la simulación es doctrina reiterada de esta Sala que en Sentencia de 5 de noviembre de 1988 dice que La doctrina y la jurisprudencia son contestes en admitir que la figura de la simulación, por tratarse de actos con apariencias de verdad tras la cual se esconde la verdadera intención de las partes, solo es posible arribar a su comprobación mediante circunstancias y hechos que rodean al acto jurídico al cual se le imputa el carácter de simulado.
En todo caso para admitir la posibilidad de aplicar las presunciones de hombre del art. 1253 del Código Civil, debe partirse de una serie de hechos o datos que se demuestren por medio de las pruebas practicadas, ya que no puede olvidarse que la divergencia entre la voluntad real y la declarada ha de ser probada por quien la afirma, por lo que la carga de la prueba de la simulación siempre corresponde a quien la alega. En el tráfico jurídico nos encontramos que, generalmente, cuando se efectúa una donación o ventas entre parientes y existen terceros (acreedores) perjudicados, existe un contrato simulado absolutamente, ya que, como destacó Francisco Ferrara, al estudiar La Simulación de los Negocios Jurídicos (edición de la Editorial "Revista de Derecho Privado", Madrid, 1960), "la simulación absoluta tiene carácter fraudulento y tiende a causar un perjuicio a terceras personas, en cuanto que la apariencia creada se utiliza de ordinario para frustrar la satisfacción de legítimas expectativas"
Tales hechos y circunstancias son variados, por cuanto que dependen del caso concreto, pero casi de manera uniforme se indican los que a continuación se exponen:
1.- EL PROPOSITO DE LOS CONTRATANTES DE TRANSFERIR UN BIEN DE UN PATRIMONIO A OTRO EN PERJUICIO DE UN TERCERO;
2.-LA AMISTAD O PARENTESCO DE LOS CONTRATANTES;
3.-EL PRECIO VIL E IRRISORIO DE ADQUISICION;
4.-INEJECUCION TOTAL O PARCIAL DEL CONTRATO;
5.- LA CAPACIDAD ECONOMICA DEL ADQUIRIENTE DEL BIEN.
Pues bien, en el caso de autos se aprecia que hubo una operación de venta sobre las acciones de la Sociedad Mercantil “Agropecuaria El Encanto, C.A” inscrita por ante la Oficina de Registro Mercantil el 19 de junio de 1.978, bajo el numero 33, tomo 71-A; en el que se evidencia que el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, en su condición de propietario de setecientas ochenta y cinco (785) acciones de la prenombrada compañía, con un valor nominal de Bs. 1.000,00 cada una, la que representa la totalidad del capital suscrito y cancelado; le otorgó en venta la cantidad de trescientas catorce (314) acciones, por el precio nominal de MIL BOLÍVARES (Bs. 1.000,00), cada una a su hijo CARLOS MANUEL SUAREZ(identificado ut-supra); así como también la venta de las acciones de“Agropecuaria El Jabillito, C.A” inscrita el 20 de junio de 1.978, bajo el N° 82, tomo 51-A, en el que se evidencia que el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, como propietario de ochocientos once (811) acciones, con valor nominal de un mil bolívares (Bs. 1.000,00) cada una, que constituyen la totalidad del capital social suscrito y pagado de la sociedad Mercantil, le otorgó en venta a su hijo CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, trescientos veinticinco (325) acciones por el valor nominal de Bs. 1.000,00, por cada acción, es decir un total de trescientos veinticinco mil bolívares (Bs. 325.000,00)
Ahora bien, dicho lo anterior y analizadas como han sido las pruebas en el proceso, se evidencia:
La venta fue realizada con el fin de proteger los derechos e intereses del cedente, y prueba de esto es el contra documento suscrito por las partes en fecha 31-08-2.004, (cursa al folio 18) en la que se dejo constancia que las actas de asambleas extraordinaria de fecha 31-08-2.004 es una venta simulada de simulación absoluta a los fines de proteger los intereses del ciudadano MANUEL ANTONIIO SUAREZ ALVAREZ; aunado a esto dicho documento hace plena prueba, por cuanto el mismo fue objeto de peritación, por los Expertos Grafotécnico MARIA SANCHEZ MALDONADO, LILIANA GRANADILLO CORONADO y RAYMOND ORTA MARTINEZ, titulares de la cedula de identidad Nros. 4.277.970, 6.280.164 y 9965.651, respectivamente, Expertos Grafotécnicos, Miembros del Colegio de Experto Grafotécnico de Caracas (C.E.G.R.A.C), Miembros de la Sociedad Internacional de Peritos de Documentoscopia (S.I.D.O), integrantes del Registro de Experto y Peritos de la Sala Política Administrativa del Tribunal Supremo d Justicia; dicho informe de peritación del documento indubitado arrojo textual “En definitiva concluimos que la firma cuestionada corresponde a la firma auténtica de la misma persona que identificándose como Carlos Manuel Suárez Bolívar suscribió los documentos indubitados”. Sic. Que hace plena prueba en el presente juicio de simulación de venta; Igualmente quedo demostrado el parentesco de los contratantes, el de padre e hijo; y no consta en autos que el adquiriente posea o haya poseído bienes de fortuna suficientes como para adquirir las acciones, por lo que la parte demandada no demostró su defensa alegada en su escrito de contestación; es decir no hizo uso de su derecho contemplad en el articulo 506 del Código de Procedimiento Civil y 1.354 del Código Civil; por consiguiente, al existir indicios graves, precisos y concordantes que de la venta que realizó el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, venezolano, mayor de edad y titular de la cédula de identidad Nº V-2.575.827 a su hijo CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, venezolano, mayor de edad y titular de la cedula de identidad Nº V-6.967.584 sobre la venta de acciones de la Sociedad Mercantil “Agropecuaria El Encanto, C.A” y “Agropecuaria El Jabillito, C.A” (Identificadas ut-supra) fue simulada, de conformidad con lo establecido en los artículos 1.394 del Código Civil en concordancia con el 510 del Código de Procedimiento Civil, este Tribunal deberá declarar la SIMULACION ABSOLUTA DE LAS VENTAS. Y ASI SE DECIDE
Por los razonamientos antes expuestos, es forzoso para quien decide declarar CON LUGAR la demanda de SIMULACION DE VENTA, incoada por MANUEL ANTONIO SUAREZ contra CARLOS MANUEL BOLIVAR.- Y ASÍ SE DECIDE.-

DISPOSITIVA
Por las razones anteriormente expuestas, este Tribunal Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Miranda, con sede en Ocumare del Tuy, administrando justicia, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y actuando por Autoridad de la Ley, conforme a los Artículos 12 y 243 del Código de Procedimiento Civil, declara:
1. CON LUGAR la demanda formulada por el ciudadano MANUEL ANTONIO SUAREZ ALVAREZ, venezolano, mayor de edad y titular de la cédula de identidad Nº V-2.575.827 contra CARLOS MANUEL SUAREZ BOLIVAR, venezolano, mayor de edad y titular de la cedula de identidad Nº V-6.967.584, por SIMULACION DE VENTA de las acciones de la Sociedad Mercantil “Agropecuaria El Encanto, C.A” inscrita por ante la Oficina de Registro Mercantil el 19 de junio de 1.978, bajo el numero 33, tomo 71-A; y la de Agropecuaria El Jabillito, C.A” inscrita el 20 de junio de 1.978, bajo el N° 82, tomo 51-A.
2.- SE DECLARA SIMULACION ABSOLUTA del documento autenticado por ante el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Capita y Estado Miranda, inscrito en el tomo 152-A-pro, N° 44 del año 2.004, concerniente a la participación, nota y acta de asamblea extraordinaria de accionistas del 31 de agosto de 2.004 correspondiente a la Sociedad Mercantil “Agropecuaria el Encanto, C.A”, inscrita por ante la referida oficina de Registro Mercantil el 19 de junio de 1.978, bajo el N° 33, tomo 71-A.
3.- SE DECLARA SIMULACION ABSOLUTA del documento autenticado en el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital y Estado Miranda, inserto bajo el N° 69, tomo 171-A-pro, de fecha 28 de octubre de 2.004, relacionada con la participación, nota y acta de asamblea general extraordinaria de accionista del 31-08-2.004 , correspondiente a la Sociedad Mercantil “Agropecuaria Jabillalito. C.A”, inscrita el 20 de junio de 1.978, bajo el N° 82, tomo 51-A. En consecuencia y efecto de la Simulación Absoluta de los contratos identificados ut-supra, las acciones a que ellos se contraen son propiedad de Manuel Antonio Suárez Álvarez.
4.-SE ORDENA oficiar a Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Capita y Estado Miranda, los fines de estampar la nota Marginal correspondiente a los documentos autenticados en el tomo 152-A-pro, N° 44 del año 2.004.
5.-SE ORDENA oficiar a Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital y, los fines de estampar la nota Marginal correspondiente a los documentos autenticados inserto bajo el N° 69, tomo 171-A-pro, de fecha 28 de octubre de 2.004.
6.-SE CONDENA en costa, a la parte demandada de conformidad con el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, por haber sido vencida.
Déjese copia certificada de la presente decisión conforme a lo establecido en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil.
Publíquese y Regístrese a un en la pagina web.
Dada, sellada y firmada en Ocumare del Tuy, en la Sala de Despacho del Tribunal Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Miranda, con Sede en Ocumare del Tuy, a los Veintiocho (28) días del mes de septiembre del dos Mil Once (2.011). Años: 201º de la Independencia y 152° de la Federación.


LA JUEZ PROVISORIA
DRA. ARIKAR BALZA SALOM


EL SECRETARIO
ABG. MANUEL GARCÍA

En la misma fecha se publicó y registró la anterior sentencia previo cumplimiento de las formalidades de Ley, siendo la 3:00 p.m.

EL SECRETARIO
ABG. MANUEL GARCÍA



EXP. Nº 2585-10
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